
Descubre por qué la protección de marca debería considerarse un elemento clave de cualquier estrategia empresarial en la economía globalizada.
La mayoría de las organizaciones deportivas invierte enormes recursos en hacer crecer su marca. Pero pocas dedican el mismo esfuerzo a protegerla.
Mientras los clubes monitorizan el rendimiento deportivo casi en tiempo real, el valor de su marca sigue expuesto a riesgos que muchas veces pasan desapercibidos: suplantación de identidad, activos digitales no autorizados, falsificaciones, pérdida de control sobre el ecosistema digital o crisis que erosionan la confianza de aficionados, patrocinadores y partners.
Conversamos con Tamara Navarrete Navas , fundadora de YYour Brand Value Sports, sobre por qué la marca se ha convertido en uno de los activos estratégicos más importantes del deporte profesional, cómo medir realmente su valor y por qué protegerla ya no es solo una responsabilidad del área legal o tecnológica, sino una prioridad para cualquier organización que quiera seguir creciendo

Los resultados ayudan, pero no son suficientes. La marca se construye cada día a través de la reputación, la relación con los aficionados, la experiencia digital, la capacidad de atraer patrocinadores y la relevancia cultural de la organización.
Los clubes que entienden esto generan valor incluso en temporadas deportivas difíciles. Los que no, dependen exclusivamente del marcador.
Porque históricamente el deporte ha priorizado la medición del rendimiento deportivo y no la del rendimiento de marca.
Hoy un club puede medir cada sprint de un jugador, pero muchas veces no sabe qué factores están impulsando o destruyendo el valor de su marca.
La información existe, pero está dispersa entre marketing, comercial, comunicación, patrocinio y redes sociales. El reto no es obtener más datos, sino convertirlos en inteligencia para la toma de decisiones.
Influye directamente.
El valor de marca determina la capacidad de atraer patrocinadores, negociar mejores acuerdos comerciales, vender merchandising, internacionalizar la audiencia y generar nuevas fuentes de ingresos.
En la economía de la atención, la marca es el puente entre la visibilidad y la monetización.
Sin ninguna duda.
Muchas organizaciones desconocen qué activos generan realmente valor para patrocinadores, qué mercados tienen mayor potencial de crecimiento o qué perfiles de aficionados son más atractivos comercialmente.
Lo que no se mide difícilmente se optimiza. Y lo que no se optimiza acaba generando oportunidades perdidas.
Más allá de seguidores o impresiones, recomendaría monitorizar:
La clave está en observar el conjunto, no una única métrica aislada.

Todavía no.
La mayoría de organizaciones se centran en cómo generar notoriedad, pero dedican menos atención a identificar riesgos que erosionan la confianza.
La destrucción de valor suele ser silenciosa: crisis reputacionales, pérdida de autenticidad, experiencias negativas, incoherencias de posicionamiento o falta de control sobre los activos digitales.
Afectan mucho más de lo que suele percibirse.
No son únicamente problemas legales o tecnológicos. Son amenazas directas a la confianza.
Cuando un aficionado no sabe distinguir entre un activo oficial y uno fraudulento, la credibilidad de la marca se resiente. Y cuando la confianza disminuye, también lo hacen el engagement, la fidelidad y el valor comercial.
Sí.
La confianza es la base de cualquier relación comercial.
Los patrocinadores quieren asociarse a organizaciones sólidas y protegidas. Los aficionados esperan autenticidad y seguridad. Los partners buscan estabilidad.
Una marca que no protege adecuadamente su ecosistema digital puede generar incertidumbre precisamente en los grupos que más contribuyen a su crecimiento.
Mucho más profesionalizada y basada en datos.
Creo que veremos a los clubes gestionar la marca con el mismo nivel de sofisticación con el que hoy gestionan las finanzas o el rendimiento deportivo.
La inteligencia artificial permitirá detectar oportunidades, anticipar riesgos y medir el impacto real de cada decisión sobre el valor de marca.
La marca dejará de ser una función de comunicación para convertirse en una variable estratégica de negocio.
Que empiecen a tratar la marca como uno de sus principales activos.
La marca ya no es un elemento decorativo ni un departamento aislado. Es una palanca de crecimiento, diferenciación y generación de ingresos.
Las organizaciones que la gestionen de forma estratégica tendrán una ventaja competitiva difícil de replicar.
La responsabilidad debe ser transversal, pero el liderazgo debería recaer en la función de marca.
El Brand Manager moderno ya no puede limitarse a gestionar identidad, campañas o comunicación. Debe convertirse en el guardián del valor de marca, coordinando áreas como marketing, legal, ciberseguridad, fraude, comunicación y negocio.
La protección de marca ya no es únicamente una cuestión jurídica o tecnológica. Es una cuestión estratégica.
Por eso creo que veremos evolucionar el rol del Brand Manager hacia una figura mucho más cercana a la gestión integral del activo marca y de todos los riesgos que pueden afectar a su valor.
Al finalizar la entrevista con Tamara nos quedamos con algo claro: en el deporte, construir una marca y proteger su valor ya no pueden ser estrategias separadas.
Cuanto más crece una marca, mayor es también su exposición. Suplantaciones de identidad, falsificaciones, activos digitales no autorizados o la pérdida de control sobre su ecosistema digital pueden erosionar silenciosamente la confianza de aficionados, patrocinadores y partners.
Por eso, la gestión de marca está evolucionando. Ya no se trata únicamente de medir notoriedad, engagement o valor comercial, sino también de entender qué está poniendo ese valor en riesgo y actuar para protegerlo.
En Smart Protection trabajamos precisamente en ese punto: ayudamos a las organizaciones a detectar, priorizar y actuar frente a los riesgos que amenazan sus marcas en el entorno digital.
Porque si la marca es uno de los activos más valiosos de una organización deportiva, proteger su valor debería formar parte de la estrategia para hacerlo crecer.
Gracias a Tamara Navarrete Navas por compartir su visión y experiencia sobre cómo está evolucionando la gestión del valor de marca en la industria deportiva.
Tamara Navarrete Navas es fundadora de Your Brand Value Sports, una plataforma de Brand Intelligence que ayuda a clubes, federaciones y organizaciones deportivas a medir y gestionar el valor de su marca como un activo estratégico. Con más de 15 años de experiencia en marketing, comunicación y desarrollo de negocio, ha trabajado en entornos internacionales y actualmente impulsa iniciativas que conectan branding, datos e inteligencia artificial para mejorar la toma de decisiones en el deporte profesional. Su trabajo se centra en demostrar que la marca ya no es un elemento intangible, sino una de las principales palancas de crecimiento y generación de ingresos en la industria deportiva.


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