
Descubre por qué la protección de marca debería considerarse un elemento clave de cualquier estrategia empresarial en la economía globalizada.
Todo comenzó como tantas veces: una marca de eCommerce en pleno crecimiento lanzó su campaña de temporada y los indicadores de marketing eran prometedores. Los dashboards mostraban una curva ascendente, los pedidos fluían y la inversión en publicidad digital parecía cosechar justo los resultados esperados. Pero, sin que nadie lo notara, algo diferente se gestaba detrás de esa apariencia de éxito.
En el equipo de Atención al Cliente, los mensajes comenzaron a cambiar de tono. Primero fue un correo: “¿Me pueden dar el número de seguimiento de mi pedido? Compré en la promoción de Instagram y no recibí confirmación”. Luego, consultas en WhatsApp con reclamos por cobros a través de canales que la marca jamás había habilitado. Algunos clientes, incluso, habían “hablado” con perfiles sociales que compartían el logotipo y el nombre de la marca… aunque nunca habían pertenecido a la empresa.
El desconcierto creció y, tras analizar las reclamaciones, el equipo identificó el verdadero problema: alguien había creado una sofisticada red de perfiles falsos en Instagram y TikTok, replicando la identidad de la marca, invirtiendo en anuncios y desviando a clientes hacia webs de phishing o chats de mensajería fraudulentos. El daño era doble: pérdida directa de ventas y deterioro de la reputación, pues los clientes defraudados responsabilizaban a la marca real.
Aquí fue donde la decisión clave entró en juego: la empresa apostó por Smart Protection. No se trataba solo de reaccionar, sino de recuperar el control y anticiparse a los ataques.
¿Cómo funciona el servicio de Anti-Impersonation de Smart Protection en acción?
El resultado fue tangible en pocas semanas: menos reclamos, menores devoluciones de cargo y un entorno digital donde la marca volvió a marcar la narrativa. Para la dirección de eCommerce y el área de Compliance, pasar de una reacción manual a una protección automatizada basada en Smart Protection supuso la diferencia entre gestionar una crisis y anticipar los riesgos.
Hoy, la marca ya no vive pendiente de la próxima amenaza, sino que utiliza Smart Protection como socio clave para blindar su reputación, proteger el camino de compra digital y centrarse en el crecimiento.
¿Te preguntas si la suplantación está desacelerando tu negocio? Evalúa el alcance del riesgo y transforma la protección de tu marca en una ventaja competitiva con Smart Protection.
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